Mantén tus cabellos hidratados aún en invierno

17/01/2019 - 12:13 477 Views

Como sabemos, con el invierno llegan el frio y los cambios abruptos de temperatura, los cuales pueden ocasionar desequilibrios en todo el organismo, afectando incluso a nuestros cabellos. Lamentablemente es un hecho: los factores ambientales, como las bajas temperaturas, las lluvias y el viento, pueden alterar la estructura capilar de los cabellos, afectándolos negativamente. Además, muchos de los accesorios que usamos en esta temporada para mantenerlos en orden, peinados, o para proteger nuestras cabezas del frío, pueden llegar a romper los cabellos o a aumentar el efecto frizz.

Así que, si bien deberías hidratar tus cabellos en todas las estaciones y a pesar de que generalmente se considera que el verano (con el calor, las olas y el viento) es la temporada más peligrosa para las cabelleras, el frío también puede serles altamente perjudicial.

Sin embargo, no debes preocuparte, ya que con algunos cuidados podrás mantener tu pelo sano, brillante y manejable incluso en esta temporada. En efecto, adoptando algunas simples precauciones puedes llegar a lucir un pelo tan hidratado como en cualquier momento del año.

En este articulo te daremos algunos consejos, que han sido elaborados por especialistas en la temática, para poder mantener tus cabellos hidratados y sanos aún durante los meses más oscuros del año. ¡No te los pierdas!

1) No laves tus cabellos todos los días: la frecuencia del lavado es de hecho fundamental para poder mantener tus cabellos sanos. Los especialistas recomiendan lavarlos 3 o 4 veces por semana y no más, para evitar que pierdan sus propiedades y aceites naturales. El uso de un champú neutro, que mantenga un ph saludable, es también aconsejable. Además, cuando los cabellos están mojados son mucho más frágiles, por lo que pueden llegar a quebrarse y a romperse con más facilidad, por lo que es importante evitar lavarlos muy seguido.

2) Cuando te laves el pelo, pon el champú y el acondicionador primero en las manos antes de aplicarlo sobre los cabellos: de este modo, evitarás echar a perder nutrientes y podrás aprovechar mejor de las cualidades de estos productos. Además, es aconsejable lavarse los cabellos por la mañana, para que queden limpios durante la jornada.

3) Enjuágalos bien: para que el pelo esté sano, el cuero cabelludo debe estar completamente limpio, por lo cual debes enjuagar bien los cabellos, quitando todo residuo de champú y de acondicionador. Estos residuos pueden ocasionar que los cabellos se vean menos brillantes y que incluso sean más frágiles. Un modo correcto de aplicar las lociones capilares es desde la mitad de los cabellos hacia abajo y no directamente sobre el cuero cabelludo.

4) El champú no debe hacer demasiada espuma: es hora de eliminar la idea largamente difundida que afirma que, cuanta más espuma haga el champú, mejor será para la limpieza del cabello. Al contrario, es necesario minimizar al máximo el contacto de nuestros cabellos y del cuero cabelludo con los productos químicos, por lo que cuanta menos espuma haga será mejor.

5) No uses agua muy caliente: la temperatura del agua es también muy importante. La temperatura ideal para mantener un cuero cabelludo sano es aquella del agua tibia, templada, ya que la variación térmica (demasiado frío o calor) puede afectar el equilibro y por lo tanto la salud de los cabellos.

6) Deja secar los cabellos a temperatura ambiente: la solución ideal es eliminar el agua con la toalla y luego dejar secar los cabellos naturalmente. Sin embargo, es importante que no salgas a la calle con los cabellos mojados.

7) Coloca el secador de pelo a una cierta distancia del cuero cabelludo: si usas igualmente el secador de pelo, es recomendable que lo posiciones al menos a 20 centímetros del cuero cabelludo, para no generar una alteración en el mismo a  causa del exceso de calor. Además, lo ideal es poner el secador a una temperatura baja y usar mascarillas o productos que funcionen como protectores térmicos.

8) Cepilla y peina tus cabellos con un cepillo hecho con materiales naturales, para reducir el efecto frizz y la electricidad estática.

9) Usa tratamientos y productos para proteger tus cabellos acordes a sus cualidades y necesidades específicas.

10) Mantén tus puntas equilibradas: independientemente del largo del pelo, es aconsejable recortar las puntas al menos dos veces al año para evitar que se abran y quiebren. Si tienes el pelo largo, es recomendable aplicar sobre las puntas (evitando el cuero cabelludo para no alterar su ph) mascarillas y cremas.  

11) Usa gorros no muy ajustados y por poco tiempo: en esta temporada el frío hace que muchas veces usemos gorros o sombreros, que tienen consecuencias visibles en nuestro pelo, como disminuir su brillo o aumentar su nivel graso o su efecto frizz. Por ello es importante usar gorros no muy ajustados al cuero cabelludo, que no produzcan excesiva sudoración sino que permitan respirar, y por periodos de tiempo breves. Una buena solución puede ser adoptar el uso de un pañuelo entre el cabello y el gorro, para evitar que los cabellos suden o se encrespen.

12) Permite que tus cabellos se oxigenen: es aconsejable evitar peinarse con coletas o moños que sean demasiado tirantes durante varias horas. Si se usan cascos, gorros, sombreros, etc., que no sea durante mucho tiempo. Es importante entonces alternar y dejar los cabellos sueltos cada tanto para que puedan respirar y oxigenarse.

13) Una alimentación equilibrada y saludable: como en todas las cosas relativas a la salud de nuestro organismo, también para la salud de nuestros cabellos la alimentación y el estilo de vida resultan elementos centrales. Una dieta equilibrada, rica en vitaminas A, B y C y en zinc, calcio y hierro ayudan a tener un cuerpo y pelos saludables. Alimentos beneficiosos para la salud de los cabellos son generalmente las verduras de intenso color verde y de bajo índice glucémico, como la acelga, la lechuga, la espinaca y los brócolis. También las legumbres y los vegetales de vaina poseen hierro, zinc y biotina que fortalecen y evitan que el cabello se resquebraje. Además de una dieta equilibrada, es importante practicar ejercicio y dormir lo suficiente.