Consume frutas y verduras de estación: bienvenido otoño-invierno

23/10/2018 - 12:50 1185 Views

Es bien sabido que hay tiempos de maduración para cada alimento y alimentos acordes a cada etapa del año. De hecho, en los negocios de alimentos, esto es claramente observable: en los supermercados y tiendas encontramos diferentes frutas y verduras, las cuales varían en función de las diversas temporadas del año.

Sin embargo, el moderno sistema de producción, de transporte y de comercialización globalizado, ha logrado que los consumidores puedan encontrar casi cualquier alimento independientemente de la época del año. De este modo, se han ido borrando las diferentes temporadas de producción y de consumo de los alimentos. Pero, ¿ello representa un beneficio para la calidad de nuestra dieta y, por lo tanto, de nuestra salud?

Los más recientes estudios sobre el tema concluyen que en la mayoría de los alimentos analizados es posible observar, en las ultimas décadas, una pérdida de nutrientes. De hecho, se ha observado una disminución en los valores de vitamina C, riboflavina, potasio, calcio y hierro.

De este modo, generalizando, se puede afirmar que a medida que ha aumentado la producción global de alimentos, su calidad y composición nutricional han disminuido. Por ello, para poder sostener un eco-sistema y un mundo viables y para mantener la salud de nuestros organismos, es importante consumir frutas y verduras de temporada.

Nuestro rol como consumidores es fundamental: en efecto, la oferta y por ende la producción de estos alimentos está estrechamente vinculada a nuestra demanda de ellos. El modo más fácil en que podemos luchar contra esta disminución de calidad y contra el agotamiento ecológico es el de consumir productos de estación, y si es posible, de origen local.

En este artículo analizaremos  en detalle la importancia de consumir frutas y verduras de estación, además de ver cuáles son las frutas y verduras características de esta nueva temporada otoño-invierno. ¡No te lo pierdas!

Importancia y ventajas de consumir frutas y verduras de estación:

1)  Nuestro cuerpo las necesita: las frutas y verduras son alimentos que poseen un alto contenido en micronutrientes, agua y fibras y un bajo aporte energético. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda ingerir al menos 400 gramos diarios de frutas y verduras para prevenir enfermedades crónicas. Esto significa que debemos consumir, al menos, 5 piezas de frutas y verduras al día (de las cuales se excluyen las patatas y otros tubérculos feculentos).

De acuerdo con los estudios publicados por la OMS, cada porción diaria de fruta reduce un 7% el riesgo de sufrir enfermedades coronarias crónicas.

2) Las frutas y verduras de estación poseen un mayor valor nutricional: en efecto, las frutas y verduras de temporada poseen elementos nutricionales en abundancia, acordes a las necesidades específicas de los organismos para esa estación. De este modo, consumiendo estos alimentos se ayuda a combatir la merma nutricional que se ha desarrollado en las ultimas décadas como consecuencia de la producción masiva y globalizada de alimentos.

Las frutas y verduras salvajes, por su parte, son también altamente beneficiosas, ya que resultan más ricas nutricionalmente que aquellas cultivadas.

3) Las frutas y verduras de estación son mayormente beneficiosas para el medio ambiente: una de las ventajas más importantes de consumir alimentos de temporada es que poseen un impacto sobre el medio ambiente mucho menor.  Suelen ser más naturales, ya que han madurado en el suelo o en los árboles. Además, si a eso se le suma su producción local, este impacto puede ser mayormente minimizado. Ello se traduce incluso en ventajas directas para nuestro bolsillo: los alimentos de estación y de origen local suelen ser más económicos. De este modo, ¡ganamos todos!

4) Las frutas y verduras de estación poseen mayores propiedades organolépticas: no es sólo un lugar común afirmar que estos alimentos son más ricos en sabor. En efecto, si bien las técnicas productivas de frutas y verduras son siempre más elaboradas, aún no han logrado igualar las características y resultados de aquellos alimentos obtenidos mediante maduración natural. La textura, el olor y el sabor (no siempre la apariencia) de los alimentos siguen siendo más intensos y apreciables en aquellos que han sido producidos en su específica estación.

Frutas y verduras típicas del período otoño-invierno

Con la llegada del mes de octubre y el inicio del otoño (y dentro de poco, ¡oh no!, del invierno) debemos aceptar despedirnos de nuestras tan amadas sandías, ciruelas y pepinos y darle la bienvenida a nuevos amigos, como pueden ser las granadas y las calabazas.

Sin embargo, la naturaleza sabe lo que hace y nos proporciona los distintos alimentos que nuestros cuerpos requieren en las diferentes épocas del año. En efecto, el otoño y el invierno nos brindan frutas y verduras deliciosas y ricas en vitaminas y minerales. En el mundo de las frutas podemos recordar la aparición de las naranjas, las granadas, los kiwis, las manzanas, las peras, los plátanos, las uvas y los limones; en el mundo de las verduras podemos mencionar las tan apreciadas berenjenas, acelgas, espinacas, coliflores, pimientos, puerros e incluso los famosos brócolis.

De este modo, a pesar de las pocas horas de sol que caracterizan el invierno, la tierra nos ofrece productos resistentes a las extremas condiciones climatológicas típicas de esta estación, ricos en minerales y vitaminas, que refuerzan el sistema inmunitario y nos ayudan a afrontar resfriados y gripes.

Entrados en el otoño, veremos en efecto que las tiendas (y nuestras cocinas) se llenan de colores marrones, verdes y naranjas, característicos de los productos más resistentes a las bajas temperaturas.

Veamos juntos cuatro de los alimentos más típicos y sabrosos de esta época del año, que puedes encontrar fácilmente en tiendas y supermercados:

Las castañas

Con el otoño llegan los primos fríos y, junto con ellos, las castañas. De hecho, cuando pensamos en esta estación, a muchos nos viene a la mente la imagen de los boques recubiertos con hojas secas y erizos de castaños. La castaña es un alimento muy rico y versátil: hasta la conquista de América, en algunas zonas de España, las castañas ocupaban el lugar que luego ocuparían las patatas en la alimentación de los habitantes.

Este fruto tiene la característica de ser más rico en hidratos de carbono, pero bajo en grasas, que el resto de sus familiares. Pueden ser cocinadas y comidas en una variedad de modos: hervidas, al horno, asadas y, aunque resulte sorprendente, también crudas.

Las setas

Con la llegada de las lluvias, los fríos y las humedades otoñales aparecen también las setas. Su recolección es una actividad muy popular entre la población española, ya que permite pasar una mañana o tarde al aire libre, respirando aire puro de montana y de bosque, solos o en buena compañía. Sin embargo, es importante saber que se deben recolectar y comer solamente aquellas especies que se conozcan perfectamente ya que, si se recolectan aquellas erradas, pueden resultar muy perjudiciales para la salud.

Las setas son muy importantes en la tradición gastronómica europea, dado que le brinda sabores típicamente otoñales y permite jugar y experimentar con diversos patos. En verdad, para los amantes de las setas, todas sus combinaciones (como el risotto de setas o la carne con setas) resultan exquisitas.

La calabaza

Con el frío llega otro alimento súper amado: la calabaza. No es coincidencia, en efecto, que sea éste el alimento tanto usado en las fiestas de Halloween, siendo un producto típico de esta época. Rico en vitaminas, la calabaza es un producto muy versátil, que se puede cocinar en infinidad de modos y combinaciones, tanto para elaborar platos dulces (como la torta de calabaza), como salados (como el risotto de calabaza). Puede ser usado además como sustituto de la patata, otorgando gran valor nutricional al plato.

Las naranjas, mandarinas y pomelos

Las frutas invernales contienen por lo general bastantes minerales, que mejoran la digestión y refuerzan los huesos. Frutos óptimos en este sentido son los cítricos como las naranjas, las mandarinas o los pomelos, ricos en vitamina C y en fibra.

Sus vivos colores evidencian sus cualidades, mostrándonos que poseen pigmentos con capacidad antioxidante, los cuales contribuyen a mantener el sistema inmunitario en buenas condiciones, evitando enfermedades y resfriados. ¡Definitivamente necesarias para esta dura época del año!